Caminamos siete kilómetros en silencio
Sin cruzar miradas, sin decir nada
Fue una interposición de pensamientos incoherentes
con cierto sentido
Como si hubiesen sido siete vueltas al mundo
Siete días ocultos
Una soledad inminente rodeaba las calles
Había basura. Era nuestra basura
En las obsuras esquinas se asomaban los ojos rojos
calcinados por el frío de la noche
Voces lejanas suplicaban ser escuchadas
Y los novios vestían de sucio tul
Como grises muñecos
Sucios, grotescos
Algo ha caído en la balanza
Un algo que pesa más
La ley del embudo
Un puñal que mata la belleza
Como como si hubiensen sido siete días
para pintar la acuarela de la vida
Siete horas disfrazadas
Siete siglos resignados a los lamentos felices
Siete minutos confrontados al intenso siginificado de existir.